Evita pleitos:
A través de la conciliación se logran acuerdos que permitan prevenir un litigio eventual o terminar un pleito pendiente, sin los trámites, costos y formalismos procesales.
Es ágil:
La conciliación se desarrolla máximo en 10 días hábiles, tiempo en el cual se podría lograr un acuerdo conciliatorio lo cual representa un ahorro importante de recursos, frente a la duración de un proceso judicial.
Es eficaz:
La mayoría de los casos de conciliación que se presentan ante la CCB terminan con acuerdo.
Tiene rigor de ley:
El acuerdo logrado en la conciliación es obligatorio según las leyes vigentes, tiene efecto de cosa juzgada y presta mérito ejecutivo.
Es económica:
El valor de los servicios que presta el CAC es muy bajo, comparado con los costos de un proceso judicial.
Usted es el juez:
Las partes resuelven directamente sus discrepancias, convirtiéndose en los mejores falladores de sus causas.
Es reservada:
Nada de los que se discuta durante la audiencia de conciliación puede trascender o conocerse fuera de su ámbito.
Es profesional:
Los conciliadores de la CCB son prestigiosos profesionales que han recibido capacitación en técnicas de negociación y conciliación, con métodos diseñados específicamente para este fin.