La Cámara de Comercio de Bogotá fue la primera entidad en responder a la necesidad de crear y desarrollar en el país una cultura de utilización de los Métodos Alternativos de Solución de conflictos (MASC), con la creación del primer Centro de Arbitraje y Conciliación en el país en 1983. Desde entonces, ha sido el gran promotor en Colombia y América Latina de la aplicación de los MASC bajo un sistema de gestión de calidad, certificado por el ICONTEC.